viernes, 8 de mayo de 2015

Alberto Ramírez Jurado

La Tierra y yo / Óleo y esmalte sobre tela / 171.5 x 121.5 cm / 2015

TIERRA

Ama a la Tierra, ve crecer sus frutos, sabe de sus cambios, de sus estaciones, estudia sus colores. Alberto Ramírez Jurado relaciona su búsqueda por recrear la atmósfera de los recuerdos y las emociones con su vivencia del elemento Tierra.  Esta pintura abstracta contiene los colores del momento en que fue pintada, el sol quemante que abraza la Tierra y altera nuestra percepción. La abstracción al desprenderse de la forma le permite capturar la atmósfera, la presencia de las características cromáticas y sensoriales de la Tierra. Alberto Ramírez Jurado experimenta la Tierra que nos contiene sin fronteras, que es parte de los sentidos y recrea los sabores, olores, memorias, temperaturas.



ALBERTO RAMÍREZ JURADO

Egresó hace quince años de la ENAP, vive en el pueblo de Milpa Alta, en donde nació, dice que los bodegones son los únicos cuadros que nunca lo dejaron satisfecho. Sus pinturas se gestan en los recuerdos, la memoria, en los colores que soñamos. Busca que su obra conecte con el público de forma libre, sin explicaciones, con el impacto del color y la forma.










Decidir pintar

Fue un paso de meditación, de coraje, de lucha contra muchas cosas que uno escucha en la calle: “te vas a morir de hambre”, “qué es eso”, “¿y luego qué vas a pintar, paisajes?”, “para dónde, quién te va a comprar, dónde te vas a promocionar”. Hasta en la escuela, lamentablemente… También hay muchos mitos y te lo dicen, pero a final de cuentas uno tiene que persistir, ser constante, muy disciplinado y seguir adelante con esos sueños que en principio estaban y que seguirán perdurando durante toda la carrera. Siempre fui muy persistente, tomé la decisión, sabía los riesgos y con lágrimas en los ojos seguí adelante, aunque se me cerraban las puertas, aunque tenía familia seguí adelante. Al contrario de lo que se piensa, pintar es una de las carreras más difíciles, es luchar contra corriente, vencer mitos, brincar piedras en el camino.

Buscar la abstracción

Se dio en la escuela, yo quería ser figurativo, pero no una figuración de copiar, no quería hacer una mímesis de lo que estaba viendo y decidí hacer otra cosa. Creo que hay algo más atrás de copiar la figura humana, el paisaje o los bodegones, y de ahí la insistencia de estar gastando libreta tras libreta, eso me llevó a una evolución de la figuración parcial a una abstracción. Mi pintura ha evolucionado gracias a la insistencia, a los maestros, a la lectura, a viajar y ver pintura, he cambiado porque al principio tenía influencia de ciertos maestros como Tamayo, Toledo.

Composición y abstracción

Los colores, la composición de todo esto nace de que cada artista debe saber desde el principio por qué pone una cosa allá o por qué pone otra cosa acá. Son decisiones, por ejemplo: cuando uno revisa los cuadernos, este niño escribe diferente y a veces decide poner un acento o no poner acento o juntar las palabras porque así es o porque así se va formando o porque es su carácter: eso hace la diferencia de un niño con otro, y así pinto también. Es como encender el foco, hacer clic y todo lo aprendido en la escuela se transforma, se convierte en pintura, se convierte en música, en composición. Sucede algo extraño en la cabeza y empiezas a formar cosas, a crear, a dialogar, aparecen formas y composiciones porque ya es el cuadro el que te está hablando.

Proceso errante

Todos mis cuadros son cuadros errantes porque pinto en un lugar y luego pinto en otro, mis cuadros están conmigo en la cocina, en mi habitación, están conmigo viendo tele, estoy viendo la tele y estoy viendo mi cuadro. Para terminar los cuadros utilizo a veces la emoción y a veces la meditación. Dejo de ver los cuadros por un tiempo y cuando los vuelvo a ver como que tengo ganas de seguir interviniéndolos. Dejar una pintura es una decisión difícil pero hasta que a mí me agrade, hasta ahí está terminada.

El elemento TIERRA en El Mural del Milenio

La TIERRA me cayó encima porque yo nací y estoy en un lugar alejado de la ciudad y aquí están mis raíces, mi TIERRA, mi gente, estoy en comunicación constante con el campo, con las piedras, con el color, con el sabor de la TIERRA. Aquí lo más fácil de ver son verdes, ocres, amarillos, y mejor en esta temporada que son amarillos y verdes, y todos esos colores me sirven para hacer esta composición. No trabajo con temas tan específicos como la TIERRA y se me hizo interesante, mis temas han sido como recuerdos de figuras, de colores, cuestiones de la memoria y en esto el elemento TIERRA encajó un poquito con los recuerdos, con sueños, con este lugar. La TIERRA es algo que los que vivimos en esta área, pues lo vivimos a diario, sabemos cuándo es tiempo de cosechar, cuándo es tiempo de sembrar, estamos en constante comunicación con la TIERRA. Esto se refleja en mi pintura, en los colores que a veces son cálidos, a veces fríos, cambian muchísimo y a veces estos colores amarillos se van a colores ocres, naranja o rojos en estas temporadas.


Periódico intervendo / Óleo pastel, pintura vinílica, y óleo sobre papel (Diario Extra) / 41 x 28 cm / 2015


sábado, 2 de mayo de 2015

Roger Von Gunten

Éter / Óleo sobre tela / 170 x 115 cm / 2015

ÉTER

Roger von Gunten da visibilidad al elemento Éter que es invisible, indescriptible e inasible. Realiza una pintura abstracta, con miles de pinceladas que alternan el rojo, el azul y el amarillo creando una superficie inestable, holográfica, vibrante con un cromatismo neutro. La existencia del elemento Éter tiene discusiones filosóficas, mitológicas y científicas, Aristóteles le atribuía movimiento circular y de materia incorruptible, otros pensadores niegan su existencia. Einstein afirmó que “según la Teoría de la Relatividad General el espacio está dotado de cualidades físicas, en ese sentido existe el Éter”. Roger von Gunten lo lleva a la capacidad de contemplar el sentido inmaterial y puro de una obra.




ROGER VON GUNTEN

Nació en Zúrich, Suiza, y emigró a Tepoztlán, Morelos, donde vive desde hace décadas. Artista comprometido con la realidad artística y social se atreve a decir lo que piensa hasta cuando le entregaron la Medalla de Bellas Artes en 2014 calificando como “una frivolidad recibirla en medio de tanta violencia”. Su obra inspirada en el color de México y las incógnitas humanas es cómo el Éter, inasible.









Espacio de contemplación

Creo que la obra de arte debe ser una vivencia para el autor y para el que la está mirando, también se necesita talento y creatividad para entender un cuadro, a menos que sea hiperrealista, que sea puramente representativo. Es bastante difícil tener un espacio para contemplar pintura, el mayor obstáculo hoy en día para apreciar la pintura es esta capacidad de contemplar, la entrega a la imagen. No tenemos que entregarnos a un anuncio espectacular que nos pide que votemos por X político, o que compremos tal y tal cosa. Lo difícil es transmitir algo para que el espectador no sea únicamente un adivinador o un crítico de lo que ve, sino que se alimente con esto.

Pintura desvirtuada

El cuadro desgraciadamente se ha convertido de un objeto de contemplación en un objeto de especulación midiendo su valor mediático, su valor monetario, sus efectos especiales. Eso no tiene que ver con el arte, tiene que ver con el espectáculo. El espectáculo también puede ser arte pero en cuanto a una imagen hay que ver. Es difícil pintar algo si no se ha entendido la función de la imagen como objeto de contemplación. Incluso los científicos hablan de nuestra cada vez menor capacidad de entender un contenido codificado como es la imagen.

La intuición y la creación

Crear o pintar es más bien intuitivo. La música nunca ha tenido la tarea de documentar algo, la música tocada es un ente abstracto, existe por la melodía, la armonía y el ritmo. La pintura puede existir como color, forma y factura. La factura finalmente sigue siendo el elemento portador de la imagen. El arte es el corazón, la base de toda cultura. Una actitud de ver algo, de ver un sentido en algo que en sí a lo mejor no lo tiene, usar la imaginación. No vemos el mundo como inventario de cosas, vemos selectivamente; vemos algo y enseguida tenemos una asociación o varias asociaciones. Todo punto de vista crea una perspectiva y una vez entendiendo que todos tienen su perspectiva porque tienen su punto de vista, ya podemos convivir con varias perspectivas sin sentir que las otras perspectivas nos quitan algo. De hecho, hay una gran amenaza a lo que se llama “la persona”, a su punto de vista, sus asociaciones, sus memorias, sus ramificaciones donde toca comprender otra persona. Todo está globalizado, en todas partes.

Elemento Éter en El Mural del Milenio

Últimamente he perdido el contorno en mi pintura, ya no soy tan figurativo pero en el caso del Éter había que representar algo que nunca ha sido comprobado, un ente metafísico ¿Cómo representar un ente metafísico que es capaz de penetrar todo, de existir en todos los intersticios que hay hasta en los átomos? Se debe sentir como una superficie vibrante. Fue una tarea y tenía que ser parte del mural, se debe de ver como un todo, no un cuadro independiente. Hubiera sido más fácil pintar el Aire o la Tierra. Para llegar a esta abstracción sentí que no podía usar formas visibles, sino formas muy pequeñas que se ven en conjunto como una vibración. Hice varios intentos para ver los colores que podrían representar el Éter y también la independencia del Éter. Sentí que el Éter hace posible los atributos, pero no tiene atributos, hace posible la materia, hace posible que existan las percepciones. En sí, no puede tener atributos pero crea. Simplemente me imaginaba que los pintores habrían usado rojo para el Fuego y azules para el Agua, para el Aire. Tiene azul también pero el azul no es preponderante. Lo que es preponderante es algo que vibra. Hay otro misterio en los colores. ¿Por qué hay tres colores primarios que no pueden ser resultado de ninguna mezcla? Entonces, esos son los colores que he atenuado justo para producir una vibración no neutra, pero una vibración no especificada. El que quiere ver el azul, ve el azul; si quiere ver el rojo, ve el rojo; el que quiere ver el amarillo, ve el amarillo.

Periódico intervenido / Acrílico sobre papel (Diario Extra) / 41 x 28 cm / 2015 

viernes, 12 de diciembre de 2014

Santiago Carbonell

Soledad en llamas / Óleo sobre tela / 101 x 161 cm / 2014


POEMA: MUERTE SIN FIN

¡Oh inteligencia, soledad en llamas!
que lo consume todo hasta el silencio,
sí, como una semilla enamorada
que pudiera soñarse germinando,
probar en el rencor de la molécula
el salto de las ramas que aprisiona
y el gusto de su fruta prohibida,
ay, sin hollar, semilla casta,
sus propios impasibles tegumentos.

José Gorostiza
(Fragmento)



SANTIAGO CARBONELL

Se levanta muy temprano, se prepara un café en su estudio y trabaja con luz natural. Nació en Quito, Ecuador en 1960 y recientemente inauguró su museo en la ciudad de Querétaro en donde vive desde 1986.

En su obra hay paisajes, escenas mitológicas, retratos masculinos, y regresa el desnudo, como una condena de su pudorosa personalidad.











Periódico intervenido / Óleo sobre papel (Diario Extra) / 41 x 28 cm / 2014

jueves, 4 de diciembre de 2014

Víctor Hugo Jácome

Sin título / Óleo sobre tela / 90 x 185.5 cm / 2014


POEMA: NOCTURNO EN QUE NADA SE OYE

En medio de un silencio desierto como la calle antes del crimen
sin respirar siquiera para que nada turbe mi muerte
en esta soledad sin paredes
al tiempo que huyeron los ángulos
en la tumba del lecho dejo mi estatua sin sangre
para salir en un momento tan lento
en un interminable descenso
sin brazos que tender
sin dedos para alcanzar la escala que cae de un piano invisible
sin más que una mirada y una voz
que no recuerdan haber salido de ojos y labios
¿qué son labios? ¿Qué son miradas que son labios?
Y mi voz ya no es mía
dentro del agua que no moja
dentro del aire de vidrio
dentro del fuego lívido que corta como el grito

Xavier Villarrutia
(Fragmento)




VÍCTOR HUGO JÁCOME

Pintor autodidacta, se formó con sus amigos pintores y con su pareja. Nació en la Ciudad de México en 1982. Trabaja con los elementos que tiene a la mano, como lo han hecho Rembrandt y Van Gogh. La calle, los alimentos, la vida cotidiana se ofrece como motivo de creación.

Hace una investigación del tiempo y su efecto en la apariencia de la vida y sus objetos.










Periódico intervenido / Óleo sobre papel (Diario Extra) / 41 x 28 cm / 2014