lunes, 10 de octubre de 2016

Luisa de Noriega

“La pintura figurativa es la prosa y la pintura abstracta es la poesía” 

La Luna, una mirada / Óleo sobre lino / 132 x 132.5 cm / 2016

LUISA DE NORIEGA 
Por Avelina Lésper

El color es el caleidoscopio emocional y sensorial que guía su obra pictórica. 

COMUNICAR ABSTRACCIÓN
Con el abstracto se comunican más sentimientos, se comunican más atmósferas, finalmente son cuestiones muy abstractas y difíciles de describir con imágenes. Lo comparo un poco con la literatura, siento que la pintura figurativa es la prosa y la pintura abstracta es la poesía, es algo que no es tan tangible pero que de alguna manera, a través de otro lenguaje, sigues diciendo cosas. En este caso, la Luna, se me facilitó mucho el lenguaje abstracto porque, aunque visiblemente la percibimos, es una cuestión muy abstracta que es el Universo. 

PENSAR CON EL COLOR
Inicio con una idea de color, normalmente nunca hago bocetos, empiezo manchando la tela, y la mancha me va sugiriendo cosas. Se inicia un diálogo entre la tela y yo, es como si digo algo y la tela me contesta, así voy transmitiendo el mensaje y se va creando la obra.

FIGURA Y ABSTRACCIÓN
Cuando pinto figurativo, que lo sigo haciendo, de una manera retomo lo que sé, la figura no es tan lineal, se confunde con el plano y los fondos, creo que ahí es donde puedo combinar los dos lenguajes. La comunicación actual no es tan directa como la figurativa, hay que leerla de otra manera, yo siento que sí se puede combinar ambos lenguajes en ciertos planos.

IMPREGNARSE DE VER
Las fases de la Luna son verdaderamente espectaculares, y fue una oportunidad observarla más en este ejercicio de pintarla, porque es algo que normalmente no hago tanto, y en esta ocasión me levantaba  muy temprano, en la madrugada para observarla, la estuve viendo en diferentes momentos. Sobre todo tengo un recuerdo muy vívido de la última vez que me puse a observar la Luna, estaba frente al mar, y este sentimiento de la noche y el mar fue el inicio que tuve como modelo. La Luna es muy fría y desde este punto los colores estuvieron planteados con gama de azules, de platas. Siento y he visto que todos días y las cosas tienen un color, entonces las emociones también se pueden poner en color. 

LA LUNA DE LUISA DE NORIEGA
Cuando comencé a trabajar la Luna, lo primero que pensé fue “quiero poner en este cuadro la sensación que me da la Luna”.  Al observarla sentí que nos hemos acostumbrado muchísimo a que la Luna está ahí siempre y que la damos por hecho, pero es un espectáculo y es increíble observarla. Encontré un poema  de Jaime Sabines que habla sobre la Luna, de cómo sirve para diferentes afecciones o que puede ser un remedio para distintas cosas, que se le puede dar a los niños cuando no pueden dormir o se le puede dar a los ancianos para bien morir. Es como si la Luna nos diera ciertas dosis y sentí  que tenía mucho que ver en la forma que empezaba a pintar este cuadro, porque cuando volteaba a mirar la Luna con un instante, con un momento muy corto de estarla observando, tenía suficiente información. La Luna nos da dosis grandes de una emoción y es lo que finalmente intenté plasmar, la emoción que me produce esta Luna es lo que está en este cuadro. La pintura abstracta es plasmar esta experiencia, es plasmar esta cuestión que tienes dentro sobre interpretar tal o cual cosa.

Sin título (Periódico intervenido) / Óleo, crayón de cera, bolígrafo y óleo pastel sobre papel (Diario Extra) / 41 x 28 cm / 2016




Inició como pintora figurativa y al estudiar la maestría en la Academia de San Carlos, el maestro Javier Anzures le pidió que olvidara todo lo que había aprendido hasta ese momento, así encontró un lenguaje propio con el que sigue trabajando. 

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